Animales de consumo 2016-02-10T23:23:45+00:00

animales de consumo

 

La mayoría de los países desarrollados y algunos en vía de desarrollo utilizan el sistema industrial de la cría intensiva con BILLONES de animales de granja.

Los principales problemas de la cría intensiva son:

  • Superpoblación: Se amontan en un mismo compartimento
  • Agrupación social artificial: Pollos confinados en grupos enormes, terneros y cerdas aislados en compartimentos individuales.
  • Confinamiento: Crea estrés crónico y degeneración física
  • Entorno improductivo: Crea frustración extrema, daños crónicos, conducta repetitiva estereotipada y aburrimiento.
  • Mutilaciones: Con el fin de disminuir el impacto de las agresiones que se producen, castraciones o sacrificios anticipados; la gran mayoría se llevan a cabo sin anestesia o producen dolor crónica.
  • Cría selectiva: Con la idea de acelerar su crecimiento, los pollos normalmente no soportan su peso híper desarrollado, las vacas para producir leche en exceso están en constante hambre metabólica.
  • Restricción alimentaria o dieta inapropiada: Obligados a largos periodos de restricciones alimentarias para engordar, forraje insuficiente o terneros criados con escaso hierro y forraje para producir carne blanca.

Unos 45 BILLONES de pollos de engorde son sacrificados anualmente por todo el mundo, la mitad de ellos se crían en sistema industriales. El suelo se ensucia y se humedece con el amoniaco de sus excrementos que produce ampollas, quemaduras y ulceras; asimismo están en constante afinamiento. El ritmo tan acelerado para alcanzar el peso adecuado hace que se consiga su sacrificio en 40 o 42 días. Alrededor del 5% muere aun de cría por fallos cardíacos  y otros pueden tener cierto grado de cojera debido al sobrepeso. Se les atrapa bruscamente y son colgados en grilletes boca abajo para ser sacrificados.

Las cerdas de cría pasan la mayor parte de sus vidas en jaulas de gestación que son compartimentos estrechos y con barrotes de metal, en otros casos están atadas al suelo con una cadena corta a un collar o cinturón. Como resultado padecen molestias físicas crónicas, hipertensión, disminución de la fuerza muscular, ósea y cardiovascular, heridas, infecciones, problemas reproductivos y conductas anormales. Una semana antes de dar a luz, se traslada a otro compartimento con las mismas dificultades, hasta las 2 o 4 semanas que son destetados los lechones. Estos lechones suelen afinarse en las mismas condiciones. Esta situación provoca que acaben mordiéndose los unos a los otros por lo que muchos son mutilados para evitar daños. A los 5 o 6 meses de edad son sacrificados.

200 MILLONES de vacas lecheras existen en todo el mundo, producen 500 millones de toneladas de leche al año (más de 40 litros diarios). Estas vacas requieren una enorme demanda fisiológica con lo que llegan a padecer trastornos en el metabolismo, mastitis, cojeras, y muchas no se les permiten pastar en el exterior,

A los 2 años tienen su primera cría y cuando alcanzan su tercera o cuarta lactancia son sacrificadas por su mal estado. Normalmente antes de las 48 horas es separada de su cría al dar a luz. Los terneros machos de vacas lecheras no son considerados actos para criar por su carne, por lo que son sacrificados o confinados para finalmente producir carne blanca.

Los transportes de larga distancia que sufren los animales producen agotamiento, deshidratación, híper tensión y agresiones. El proceso de sacrificio implica aturdimiento penetrativo o per-cusivo mediante gas o descarga eléctrica. En algunos casos, no se lleva a cabo de manera efectiva y el animal vuelve a tener conciencia creando angustia y dolor. En ciertos rituales ni siquiera se llega a aturdirlos. En muchos países no existe ni legislación ni pautas de prácticas de sacrificio.

En algunos países se suministran hormonas para aumentar el crecimiento o la producción de leche, están son prohibidas en la UE por los efectos en la salud humana. El uso abusivo de antibióticos en los animales de granja puede conducir al desarrollo de bacterias resistentes a dichos antibióticos, dichas bacterias son la Salmonella, Campylobacter, Enterococci y E.coli.

Los animales criados en sistemas intensivos crean un grave impacto medioambiental debido a la densidad elevada de animales, a la producción y transporte de cultivo de forraje, a la producción de fertilizantes y pesticidas que destruyen hábitats, a los excedentes de nutrientes que contaminan todo tipo de agua y a los sistemas de cría intensiva que producen calentamiento terrestre.

La cría intensiva también crea un impacto socio económico, ya que obliga a desplazarla a países en vía de desarrollo que no tienen leyes reguladoras. Obliga a los pequeños granjeros a no poder competir, creando una industria agrícola insostenible y dependiente.