Circos, Zoos y Acuarios 2016-02-10T23:38:35+00:00

circos zoos y acuarios

Gracias a numerosos estudios científicos y de comportamiento animal, el Tratado Europeo de Ámsterdam de 1997 reconoció a los animales como seres sintientes; capaces de sentir y sufrir.

La Organización Mundial de Sanidad Animal adopto en el 2004 las llamadas “cinco libertades”, estas 5 libertades por las cuales se han regido todas las discusiones sobre el bienestar animal en Europa son:

  • Un ambiente apropiado
  • Una dieta adecuada
  • Oportunidades para expresar comportamientos naturales
  • Protección del miedo y los estados angustiosos
  • Protección del dolor, daños o enfermedades

La evidencia científica recopilada a lo largo de los años muestra que el impacto de los circos sobre el bienestar animal es grave y potencialmente debilitante. La naturaleza itinerante de los circos les imposibilita reproducir los complejos hábitats y grupos sociales naturales de los animales.

Como conclusión de un estudio encargado a Zoólogos y expertos por el Ayuntamiento de Viena, se llego a la determinación de que los circos no pueden proporcionar los entornos específicos requeridos para cada especie animal.

En los animales de circo se pueden apreciar problemas graves producidos por estrés, sufrimiento mental y físico, aparición de comportamientos anormales, riesgo para la salud a causa de la higiene y dietas inadecuadas.

El continuo movimiento de los circos por toda la geografía produce en los animales consecuencias muy graves:

  • El frecuente transporte, cargas y descargas pueden provocar miedo y estrés.
  • El cambio de ubicación constante no les permite establecer un “terreno propio”, provocándoles una sensación de inseguridad.
  • La incapacidad de adaptarse a un medio constantemente cambiante y distinto a aquel para el que han nacido adaptados.

Los animales salvajes requieren unos cuidados y unos conocimientos veterinarios y etológicos muy especializados y costosos que los circos difícilmente pueden ofrecerles.

Muchas de las posturas antinaturales que se fuerza a los animales a adoptar, suelen implicarles graves daños físicos ya que requieren de una constante presión o sobreesfuerzo de alguna parte de su cuerpo.

Las muertes prematuras de animales son frecuentes en los circos a menudo debido a dietas inapropiadas, falta de ejercicio y al estrés, que también puede provocarles úlceras gástricas o incluso la muerte por paradas cardíacas. Son frecuentes también en los circos las muertes por golpes de calor y deshidratación. Los animales enfermos raramente son visitados por veterinarios, y aún menos especializados.

Los métodos de adiestramiento suelen implicar violencia, tanto física como verbal, para someter a los animales a los deseos de los domadores.

Cada animal necesita desarrollar la gama de comportamientos específicos de su especie, como son los sociales, los antagónicos, los maternales, los relativos a la alimentación, los sexuales, los locomotores y los territoriales. Son sus instintos inherentes.

La pérdida de control sobre los estímulos externos y la privación de las necesidades básicas que implican las condiciones de vida y entrenamiento de los animales de circo, les imponen una frustración y un estrés que puede llevarles a la neurosis y que se reflejan a través de comportamientos apáticos, anormales, neuróticos y estereotipados, e incluso la automutilación.

Las estereotipias, definidas como “la repetición de los mismos actos sin ninguna razón o propósito aparente” son manifestaciones del fracaso de adaptación al medio. Estos comportamientos anormales que no se observan en la naturaleza indican una angustia mental crónica y demuestran que su entorno no es el apropiado.

Las estereotipias ocurren para compensar:

  • La ausencia de estímulos externos
  • La imposibilidad de mantener una distancia necesaria cuando se enfrentan a amenazas externas (el entorno constantemente cambiado, olores, visión, sonidos, vibraciones, etc.)
  • La imposibilidad de acechar, atacar, y capturar a su víctima
  • La imposibilidad de responder con la lucha o con el vuelo
  • La imposibilidad de acceder a un área, a un objeto, o a un individuo de la misma especie.

Numerosos aspectos del estilo de vida de los circos plantean a los animales salvajes una variedad de retos sociales, físicos, psicológicos y ambientales que tienen un impacto negativo en su bienestar. En los circos, las necesidades básicas de los animales se ven comprometidas, y no se les puede ofrecer unos mínimos estándares de bienestar.

Afirmar que el circo no sería nada sin el uso de animales salvajes, resta mérito a las artes circenses como acrobacias, equilibrismos, malabarismos, payasos, contorsionismos, y demás. Hoy en día existen innumerables alternativas al uso de animales en los espectáculos. Son numerosos los circos que no utilizan animales y llenan sus carpas de público.

Hoy en día existen innumerables alternativas al uso de animales en los espectáculos. Son numerosos los circos que no utilizan animales y llenan sus carpas de público.

Pocas de las personas que visitan un zoológico se dan cuenta de lo que realmente están viendo tras los falsos decorados en que observan a los animales.

Los animales son seres sintientes, pueden sufrir no tan sólo física pero también psicológicamente, sienten miedo, angustia e incluso timidez.

Los parques zoológicos no tratan a los animales que alojan con respeto hacia su naturaleza y sensibilidad, ignorando su bienestar frente al provecho económico que puedan sacar de su exhibición.

A pesar de sus modélicas declaraciones de intenciones, los parques zoológicos son simplemente un negocio en que se mantienen animales en cautiverio y en condiciones antinaturales para el entretenimiento y la diversión del público. Es tan sólo a través de la información y educación de la sociedad respecto a los problemas físicos y psicológicos que sufren los animales en estos centros lo que hará que cambien las cosas y la gente deje de ir a los parques zoológicos.

Las condiciones en que se alojan a los animales no suelen asemejarse en lo más mínimo a las condiciones en que vivirían naturalmente estas especies, ningún parque es capaz de reproducir la compleja biodiversidad de los hábitats de cada especie.

El espacio limitado de los cercados de los animales y las condiciones antinaturales en que viven, les priva a menudo de desarrollar sus pautas naturales de comportamiento más instintivas y básicas, ya sea comportamientos de caza, sociales o reproductores.

Muchos zoos ubican a animales de distintos biotopos desordenadamente, en ocasiones se observan en un mismo cercado animales Africanos, Europeos, Asiáticos y Americanos, alojados juntos y contribuyendo bien poco a la educación del público además de implicando un posible riesgo de transmisión de enfermedades exóticas de unos animales a otros.

Los zoos acostumbran a divulgar a bombo y platillo cada nacimiento en sus instalaciones así como la llegada de un animal nuevo a la colección, con propaganda, ruedas de prensa, artículos en medios de comunicación, etc. Sin embargo, ocultan y omiten el gran número de fallecimientos de animales normalmente causados por estrés, enfermedades y accidentes de los que no se hace propaganda alguna.

Muchos zoológicos se encuentran ubicados en medio de núcleos urbanos, con los ruidos constantes y extraños y la polución afectando el bienestar de los animales. Este factor también imposibilita la expansión de las instalaciones, puede significar una fuente de transmisión de enfermedades y un peligro en caso de escape de animales.

La información que se ofrece sobre las especies, sus hábitats y los problemas con que se encuentran en la naturaleza, es a menudo limitada.

Resulta antieducativo mostrar animales enjaulados a los niños, dando la imagen de que dominar y humillar a los animales está bien. Los comportamientos antinaturales que exhiben muchos animales en cautividad muestran a los niños una realidad distorsionada y distinta del comportamiento y ambiente de los animales en su estado salvaje. Ningún zoo puede sustituir la información que transmite observar a los animales salvajes en su propio hábitat natural.

Existen unas 6,000 especies amenazadas o en peligro de extinción. Sin embargo, tan sólo para unas pocas de éstas existen programas de cría en cautividad. Los proyectos de reintroducción son tremendamente complejos y delicados. Tan sólo unas 20 especies han sido reintroducidas en su estado salvaje con cierto éxito (el 80% herbívoros), y no provenientes de zoos sino de centros científicos de cría especialmente destinados a esta finalidad. De los 500 zoos registrados en el mundo (aunque existen unos 10,000) se calcula que tan sólo un 7% de sus animales son de especies en peligro de extinción. La gran mayoría de los animales en los zoológicos, no están amenazadas, son sencillamente para exhibición.

Todos los zoológicos que exhiben delfines y leones marinos, realizan con ellos espectáculos circenses en que los animales son forzados a realizar actos totalmente contrarios a su naturaleza. Aunque muchos de estos espectáculos se escondan tras excusas educativas, la verdad no es esta.

Por mucho que digan que el delfín tiene una aleta dorsal, si para mostrarlo tienen que hacer que el delfín nade alzado sobre su aleta trasera, toda finalidad educativa se ve truncada. Se han observado espectáculos “educativos” que constaban en diferenciar los leones marinos de las focas y el show consistían en que los leones marinos actuaran como focas.

Millones de animales viven en zoos en ambientes artificiales con poca estimulación, enriquecimiento ambiental y oportunidades de esconderse de la vista del público, mostrando por esto pautas de comportamientos antinaturales.

Los animales aburridos y frustrados terminan llevando a cabo comportamientos anormales obsesivos y repetitivos, demostrando que el cautiverio puede llevar a la neurosis. Estos comportamientos pueden ser debidos a uno o varios de los siguientes factores:

  • Extracción del hábitat natural
  • Imposibilidad de llevar a cabo los comportamientos naturales
  • La desocupación, aburrimiento y frustración a la fuerza.
  • El control directo de los humanos, la pérdida de control personal. Los humanos deciden qué comen y cuando, sus compañeros de jaula, ubicación…
  • Falta de vida en grupo social o del estatus solitario según la especie.
  • Medicación y control de la fertilidad
  • Enjaulamiento-ambiente alieno completamente
  • Infraestructuras e iluminación artificial, dieta predecible, ruidos extraños
  • Proximidad antinatural de otros animales y de los visitantes humanos

 

Los comportamientos antinaturales pueden ser:

  •  REACCIONES DE ESCAPE. Es más frecuente en animales capturados de su estado salvaje, especialmente en los primeros días, hasta que asume que jamás podrá escapar de allí. En estos intentos de escapar, los animales pueden llegar a herirse y entrar en estado de shock.
  • TRANSTORNOS ALIMENTARIOS. Pueden ir desde que un animal se obsesiona con la comida, ya que es lo único positivo que tiene su rutina diaria hasta que se nieguen a comer y tengan que ser alimentados a la fuerza, resultando doloroso y estresante.
  • VOMITAR Y REGURGITAR. Puede aparecer bulimia, vómitos repetitivos, ingestión del vómito y regurgitación… Es frecuente en gorilas y chimpancés.
  • COPROFAGIA. Jugar con y/o comerse los excrementos, manchar paredes y cristales con ellos… Es frecuente en gorilas y chimpancés.
  • REACCIONES DE CAMBIO DE HÁBITAT. Son comportamientos naturales pero realizados fuera de contexto. Estos aparecen cuando se le prohibe a un animal actuar naturalmente frente a un estímulo. Por ejemplo si se le coloca alimento a la vista de un animal pero fuera de su alcance, su reacción puede ser la de limpiarse obsesivamente, o si una hembra está a su vista pero lejos de su alcance puede simular comer alimentos imaginarios.
  • AUTOMUTILACIÓN. La automutilación, el daño físico causado a uno mismo, es frecuente en felinos, osos y primates. Puede expresarse mordiéndose la cola o las patas, golpeándose la cabeza contra una pared…
  • LIMPIEZA EXCESIVA. Limpiarse obsesiva y excesivamente, llegándose a arrancar pelo o plumas resultando en clapas sin pelo, irritaciones en la piel, etc. Es frecuente observarla en osos y loros.
  • COMPORTAMIENTOS SEXUALES ANORMALES. Actividad hipersexual, masturbación excesiva, intentos de copular con objetos sustitutos…
  • APATÍA. Los animales se muestran pasivos y no reaccionan a los estímulos. Es frecuente cuando se separan individuos de especies sociales de sus R
  • RELACIONES MADRE-CRÍA ANORMALES. Las madres pueden atacar, robarse las crías entre sí, abandonar, destetar demasiado pronto o demasiado tarde o hasta provocar la muerte a sus crías. Esto suele ocurrir porque en las condiciones antinaturales de los zoos, no han aprendido de otras hembras de su especie cómo deben actuar como madres.
  • COMPORTAMIENTOS INFANTILES. En este caso, los animales no maduran correctamente adquiriendo comportamientos sociales anormales como vocalizar y llorar en exceso, falta de confianza social, falta de caracteres sexuales secundarios…
  • AGRESIVIDAD. Agresiones excesivamente intensas o frecuentes, o dirigidas a individuos equivocados o a objetos. Puede resultar del hacinamiento, exceso de animales dominantes, aislamiento social, tensión por los visitantes humanos observándolos…
  • COMPORTAMIENTOS ESTEREOTIPADOS. Los comportamientos estereotipados son aquello realizados obsesiva y repetitivamente sin ninguna finalidad obvia
  • ANDAR continuamente de un lado a otro, siguiendo siempre el mismo camino. Se suelen observar el recorrido marcado en el suelo. Es frecuente en grandes felinos.
  • GIRAR EN CÍRCULOS. Andar siguiendo una ruta circular definida, llegando a colocar los pies en exactamente la misma posición cada vez. Es frecuente en oso y elefantes.
  • JUGAR CON LA LENGUA lamiendo continuamente paredes, barrotes, puertas… Es frecuente en jirafas y camellos.
  • MORDER LOS BARROTES, frotarlos con la boca o lamerlos.
  • GIRAR EL CUELLO retorciéndolo de forma antinatural puede ser con movimientos rápidos o torciendo el cuello hacia atrás. Suele aparecer combinado con el comportamiento de andar de un lado a otro repetitivamente al terminar el recorrido cada vez. Es frecuente en jirafas, lamas y monos.
  • BALANCEARSE. Puede balancearse la cabeza y los hombros o el cuerpo entero. Es frecuente en elefantes y osos.
  • AGITAR LA CABEZA continuamente de arriba abajo o de delante a atrás. Es frecuente en osos y elefantes.
  • MECERSE sentado a menudo abrazándose las piernas, balanceándose de delante a atrás. Es frecuente en primates.

Los espectáculos comerciales de los delfinarios al estilo circense pueden parecer divertidos pero la realidad es muy grave. Numerosa evidencia científica demuestra que los mamíferos marinos sufren considerablemente en cautividad donde no pueden satisfacer sus necesidades de comportamiento y fisiológicas. Las pequeñas piscinas, sin ningún tipo de enriquecimiento ambiental, les provocan estrés y agresividad, reducen sus expectativas de vida y provocan numerosos problemas para su salud.

Una vida en un tanque de cemento, dando vueltas constantemente nunca será un sustituto aceptable al vasto océano. Ningún ser nace para vivir encerrado, y los delfines, viajeros incansables, nunca se adaptan a vivir en tanques de cemento. Sus complejas necesidades les hacen inadaptables al cautiverio, por mucho que se intente “enriquecer” su entorno con pelotas y juegos varios. Los espectáculos circenses con estos animales resultan además antieducativos y no existen en los delfinarios programas de investigación y conservación ex situ viables para estos animales.

Se estima que actualmente hay en el mundo unos 1,000 delfines mantenidos en cautiverio. Aunque la mayoría viven en delfinarios y parques acuáticos, también hay delfines en centros comerciales, discotecas, hoteles e incluso los ejércitos los han utilizado en experimentos bélicos.

En cautividad las condiciones de vida de estos animales y su bienestar tanto físico como psicológico se ve gravemente afectado.

Algunas de las condiciones negativas de la cautividad son:

  • Agua artificial (agua dulce y sal con aditivos químicos y microbios)
  • Luz y sonidos artificiales
  • Dieta restringida y distinta a la suya (pescado muerto)
  • Poco descanso
  • Tanques y piscinas de muy reducidas dimensiones.
  •  Atrofia del cerebro (especialmente de las áreas relacionadas con la comunicación)
  • Cambio del comportamiento acústico (se apoyan más en estímulos visuales, no emiten sonidos bajo el agua, sólo los nasales inducidos por el hombre)
  • Problemas alimentarios (Perdida de peso, obesidad)
  • Comportamientos estereotipados típicos de los animales en cautividad (movimientos repetitivos, cambios de dirección, etc.)
  • Mala socialización, desarrollo de guerras de dominio, agresión, sumisión, muerte de los miembros más débiles.
  • Relaciones sexuales anormales; de manera excesiva, entre distintas especies, masturbación
  • Estrés y angustia fisiológica que pueden causar neurosis, úlceras, vómitos, aumento de las glándulas adrenales, aumento de la susceptibilidad a enfermedades e incluso la muerte.