Albacete no puede ser “Ciudad amiga de la infancia” sin protegerlos de la Tauromaquia

Albacete podría perder el sello de “Ciudad Amiga de la Infancia”. Para evitarlo, se van a aprobar una serie de medidas que no contemplan alejar a los niños de la violencia de la tauromaquia.

La ciudad de Albacete cuenta desde 2014 con esta acreditación concedida por UNICEF, organismo dependiente de la ONU. Este año debe ser renovada y para ello debe mostrar las mejoras incluidas para alcanzar progresivamente el mejor entorno posible, respetuoso con el cumplimiento de los Derechos del Niño y, por tanto, facilitador del desarrollo pleno de los niños y niñas que viven en nuestra ciudad.

Para tal fin, el Ayuntamiento ha preparado un paquete de medidas que no contempla la protección de los niños, niñas y adolescentes frente a la tauromaquia.

Desde la Fundación Alma Animal recordamos que la ONU recomienda, para hacer efectivo el cumplimiento de la Convención de los Derechos de la Infancia, la prohibición de participar a los menores de 18 años en espectáculos taurinos, bien sea como toreros o como espectadores.

En base a esta recomendación, reclamamos al Ayuntamiento de Albacete que incluya en el paquete medidas como: retirar las subvenciones a la escuela taurina, en la que se permite matricular a niños a partir de los 10 años para que aprendan a maltratar animales y se prohíba que menores aprendan tales actos. Así como que se prohíba la entrada de menores a los festejos taurinos en cualquier modalidad y el toreo de salón destinado a niñas y niños. Solo así hará honor a la acreditación de Ciudad Amiga de la Infancia.

En caso contrario, el Ayuntamiento desoye a la ONU y también contradice su propia propuesta de intervención en el área de educación, ya que, por un lado, propone subvencionar proyectos educativos relacionados con prevención de la violencia en sus diferentes manifestaciones y ámbitos, pero, por otro lado, los menores de Albacete presencian actos de extrema violencia y pueden participar, con el impulso económico del Ayuntamiento y la Diputación, en la escuela taurina, aprendiendo a ejercer esa violencia hacia los animales y poniendo en riesgo su integridad física y mental.

Sin embargo,  tenemos esperanzas en que el Ayuntamiento asuma su responsabilidad y proteja de manera efectiva a los menores con actuaciones que garanticen una infancia y adolescencia libre de violencia y en caso contrario, que UNICEF piense realmente en la infancia y no renueve dicha acreditación.