Albacete, 16 de Febrero de 2020

El Ayuntamiento de Albacete se decanta por la matanza masiva de aves en lugar de aplicar métodos éticos de control de población, despilfarrando dinero público en métodos que ya han demostrado ser ineficaces en nuestra ciudad.

Desde el año 2016, con la primera consulta que el ayuntamiento nos hizo a la Fundación Alma Animal en relación al control de población de palomas, hemos estado en constante comunicación con la concejalía de medio ambiente en aquel momento y la actual concejalía de sostenibilidad y cambio climático para tratar este tema, hacerles llegar un proyecto completo sobre métodos éticos de control de población y aclarar cualquier duda que iba surgiendo a vecinos, concejales y técnicos del Ayuntamiento aportándoles estudios e información constatada.

Ese mismo año, el ayuntamiento gastó 18.000€ en un estudio de población de palomas, en el que una vez más, se contrató a un cetrero para que dispersara aves y se hizo un matanza masiva de palomas, mismos actos ya repetidos en anteriores legislaturas sin ningún éxito. En la memoria del proyecto, se concluye como dichas medidas no tuvieron incidencia alguna en la población de palomas y no resolvieron ningún conflicto vecinal.

Tras este suceso, del que ya habíamos puesto en aviso previamente a la concejalía, constó en acta, durante una comisión de medio ambiente a la que nos invitaron, que una vez adjudicado el contrato de parques y jardines (responsables del control de palomas) se iniciaría el control con pienso anticonceptivo así como otras medidas propuestas que tienen buenos resultados y no son crueles con los animales ya que tras los estudios presentados entendieron que era una buena opción y no supone un peligro para otras especies.

Con la llegada del nuevo concejal, se vuelven a repetir los mismos errores históricos de este ayuntamiento. Malgastar dinero en cetreros y matar animales a pesar de estar más que demostrado que no es eficaz solamente para conformar, durante un tiempo, a los vecinos afectados y que crean que se están tomando medidas.

El uso de rapaces en momentos puntuales, como por ejemplo durante el despegue de un avión en un aeropuerto, puede tener resultados, pero no los tiene con un uso continuado. Las palomas y estorninos acaban acostumbrándose enseguida a la presencia de las rapaces al darse cuenta de que esta no supone una amenaza. Si la sola presencia de rapaces fuera eficaz, en el parque Abelardo no habría palomas  ni estorninos, ya que es el hogar de muchas rapaces de forma natural. Además, esto lo único que hace es desplazar a las aves de un lugar a otro, llevando así a las aves que se encuentran en los parques a los balcones y viviendas próximas, por lo que generan más problemas a los vecinos.

La matanza masiva de palomas no supone un descenso en su población, ni siquiera a corto plazo. Al ser aves muy prolíficas, rápidamente duplicarán el número de individuos sacrificados por el aumento de recursos disponibles, para más tarde, volver a estabilizarse en el número inicial antes de las capturas. Con esto, partiendo de las 7.353 palomas censadas en la ciudad, si se sacrifican 2.000 palomas, en un par de meses aproximadamente,el censo aumentaría a  unas 9000 palomas. Por este motivo, las capturas masivas son ineficaces además de crueles, ya que se captura a un gran número de animales que mueren gaseados (al ser un posible vector de enfermedades no se les utiliza como alimento en centros de fauna) así como los polluelos huérfanos que dejan en los nidos, que mueren lentamente por inanición.

El Ayuntamiento de Albacete ya dispone de toda la información necesaria pero vuelven a cometer los mismo errores una y otra vez en vez de probar nuevos métodos que se podrían llevar aplicando desde hace años y que ya podrían haber supuesto un descenso de un 30% de la población de palomas. Al detectarse que los secaderos de grano son la principal fuente de alimentación de las palomas, el ayuntamiento debería impedir el acceso al grano en vez de poner jaulas trampa junto al grano para matarlas. Todo esto demuestra que las molestias ocasionadas por las palomas podrían ser fácilmente resueltas por el ayuntamiento si dejasen de responder a criterios personales y se dejasen guiar por los estudios y pruebas aportadas, incluyendo los mismos estudios que el ayuntamiento ya ha pagado por obtener.

Desde la Fundación Alma Animal pedimos, una vez más, a Julián Ramón, concejal de sostenibilidad y cambio climático, que vuelva a retomar el camino que este ayuntamiento ya había iniciado previamente a su incorporación para que se pueda solucionar el conflicto vecinal con las palomas sin ocasionar daño a los animales.

Así mismo, queremos recordar a nuestro vecinos, que debemos aprender a convivir y a respetar a las palomas y otros animales urbanos, ya que siempre nos acompañarán y son una parte esencial de nuestro ecosistema.