Albacete, 11 de Febrero de 2020

Desde que en Abril de 2019 saliera a la luz el primer tráiler oficial de la película “Joker” protagonizada por Joaquin Phoenix, son miles las voces que ya reconocieron que sin duda sería una de las películas del año y que el actor sería un firme candidato a ganar diferentes galardones cinematográficos, incluido el Oscar a mejor actor, otras muchas personas empezamos a pensar en sus discursos y en como aprovecharía el enorme altavoz mediático para enviar un mensaje en contra de la explotación animal y a favor del veganismo.

Joaquin Phoenix es vegano desde 1977, cuando un episodio sumamente traumático que sucedió junto a toda su familia en un viaje en barco hacia Miami desde Venezuela les cambio la vida y en pocos meses decidieron hacerse veganos.

Desde ese momento Joaquin ha sido una persona muy activa colaborando con diferentes organizaciones internacionales en defensa de los derechos de los animales. Una de sus colaboraciones más importantes por el significado del trabajo es poner voz al documental “Earthlings”, un documental producido y dirigido por Shaun Monson y coproducido por Persia White, y con la colaboración en la música del también activista Moby. El documental vio la luz en 2005 y ha conseguido durante todos estos años un gran impacto, aún hoy, es uno de los documentales que más impacto tiene entre la gente que decide conocer más sobre la realidad que viven los animales.

No son pocas las apariciones del actor en diferentes eventos promoviendo el veganismo o el trabajo de diferentes organizaciones o activistas, incluso se le ha podido ver en numerosas ocasiones con la sudadera del FLA, Frente de Liberación Animal. El FLA es una red de grupos de afinidad que operan de forma clandestina bajo un estamento común: realizan sabotajes y liberan animales de su explotación.

Asimismo ha producido recientemente el documental “Animal People” donde se denuncia la persecución política que sufrieron varios militantes de SHAC. (Fuente: Tras los muros)

Si todo esto no fuera ya importante, en el discurso que pronuncio el pasado domingo 9 de Febrero al recibir el Oscar a mejor actor, hizo un alegato limpio y claro contra la explotación animal y otras causas de violencia, discriminación y opresión, un alegato que sin duda fue el momento más impactante y real de la ceremonia y que no ha dejado indiferente a ningún medio de comunicación.

«Me siento muy agradecido en este instante. No siento que esté siendo reconocido más que ninguno de mis compañeros nominados, como tampoco de nadie que esté presente en la sala, porque compartimos el mismo amor al séptimo arte. Y esta forma de expresión artística me ha dado una vida extraordinaria. No sé dónde estaría sin ella. Considero que el mejor regalo que me han dado muchas personas es la oportunidad de usar nuestra voz para dársela a aquellos que no la tienen.

He estado pensando en algunos de los grandes problemas a los que nos enfrentamos como sociedad. Creo que hay momentos en los que sentimos que estamos luchando por causas distintas. Sin embargo, veo aspectos en común, al estar hablando de desigualdad de género, de racismo, de derechos para el colectivo LGBT, de los derechos de los indígenas, de los derechos de los animales, estamos hablando de la lucha contra la injusticia, de luchar contra la creencia de que una nación, un pueblo, una raza, una etnia, un sexo o una especie tenga el derecho de dominar, controlar, manipular y explotar con total impunidad.

Considero que, como sociedad, nos hemos desconectado demasiado de la naturaleza. En gran parte, nosotros mismos somos culpables de esa visión egocéntrica que tenemos, pensando que somos el centro del universo. Nos aprovechamos de la naturaleza y exprimimos sus recursos hasta agotarlos. Pensamos que tenemos derecho de inseminar artificialmente a una vaca y que cuando pare, le arrebatamos a su cría, aunque sus gritos de angustia sean inconfundibles. Y entonces le robamos la leche que está pensada para su ternero y la servimos en café o cereales.

Nos asusta el concepto de cambio personal, porque creemos que tendremos que sacrificar algo, renunciar a algo, pero los seres humanos en nuestros mejores momentos podemos ser creativos e imaginativos, podemos desarrollar y fomentar sistemas de cambio que beneficien a todos y al medio ambiente. He sido un sinvergüenza toda mi vida, también alguien egoísta y, en algunos momentos, cruel, alguien con el que era difícil trabajar.

Estoy tremendamente agradecido porque muchos de los que están aquí me dieron una segunda oportunidad. Ese es nuestro mejor momento: cuando nos apoyamos entre nosotros. No cuando nos cancelamos por nuestros errores del pasado, sino cuando nos ayudamos entre nosotros a crecer. Cuando hay educación, es posible guiarnos hasta la redención. Cuando tenía 17 años, mi hermano escribió esta letra, corre al rescate con amor y así vendrá la paz”

Por desgracia, su mensaje más directo hacia la industria láctea no ha debido sentar bien y son decenas de medios los que han obviado esa parte del discurso, algunos incluso han sido capaces de eliminar de sus titulares y artículos cualquier alusión a los derechos de los animales, una muestra más de que la industria de la explotación animal tiene hilos en todas partes, consiguiendo que mensajes tan potentes y generadores de cambio se queden en un segundo plano.

Es de agradecer que personas con un enorme alcance mediático sean capaces de defender sus principios éticos y morales sin importar el sitio y el medio, es sumamente importante que personas con esa capacidad de comunicación sean valientes y alcen la voz a favor de quienes son oprimidos cada día, y no existe mayor opresión que la que se ejerce contra los animales no humanos.

Javier Navarro

Director Fundación Alma Animal