Desde la Fundación Alma Animal hemos pedido al Ayuntamiento de Albacete que elimine los actuales estanques con patos de la ciudad y se nos permita su reubicación en santuarios de animales. El motivo es el mal estado de los animales debido a las inadecuadas instalaciones, la incorrecta alimentación que reciben y la falta de atención veterinaria que causa una veintena de muertes al año.

El pasado 15 de enero, las coordinadoras de Albacete de la Fundación Alma Animal se reunieron con Julián Ramón, concejal de sostenibilidad y cambio climático y en menor brevedad, con Vicente Casañ, alcalde de la ciudad.

El motivo de la reunión era hacer llegar al concejal responsable un dossier repleto de información y motivos por los cuales concluimos que los patos de los estanques de los parques Abelardo Sánchez y La Fiesta del Árbol están en malas condiciones, hecho que se viene produciendo con especial gravedad en los últimos años. El dossier viene acompañado de varios informes veterinarios en los que se aconseja que por el bien de estos animales se deberían cerrar dichos estanques y que detallan el estado de salud de patos que han tenido que ser atendidos por un veterinario debido a su grave estado de salud, concluyendo en todos ellos, que la causa de la enfermedad o de la muerte de dicho animal no es otra que las pésimas condiciones en las que el Ayuntamiento de Albacete los mantiene desde hace años.

Las instalaciones no se adecuan a las necesidades más básicas de la especie. Son entornos demasiado pequeños, con superficies duras que dañan sus patas en vez de la arena que necesitan, con agua insalubre la mayor parte del tiempo que les produce infecciones oculares y diarreas, con una profundidad escasa que coarta sus movimientos naturales de buceo y aseo, sin ninguna sombra en verano, con escasos refugios para el número de patos que alberga, con rampas que dificultan el acceso a las zonas secas por su inclinación y materiales o que incluso son inexistentes en otras zonas necesarias y que causan problemas a los individuos con graves problemas crónicos de movilidad. Tampoco tienen ningún tipo de seguridad que ya les ha llevado a sufrir diversos ataques en el pasado, con comederos porosos en los que las bacterias se reproducen, incluso en el Abelardo, ni siquiera tienen comedero, comen en el mismo suelo en el que hacen sus deposiciones. En este mismo parque, cuentan con un árbol en cuya base se estanca el agua. Los patos, en busca de los nutrientes que necesitan, filtran este agua insalubre en el que se acumulan todo tipo de parásitos y patógenos que afectan su salud. Los animales no disponen de ningún tipo de estímulo natural. Todo el recinto es cemento y ladrillo, sin ningún tipo de vegetación. Un ambiente monótono para un tipo de animal que por naturaleza vive en ríos o lagunas llenas de vegetación para esconderse, tierra en la que salir a tomar el sol , plantas comestibles e incluso pequeñas cascadas de agua.

Las instalaciones no son el único problema. La mala alimentación que se les provee les causa graves problemas de desnutrición y hepáticos que les llevan a una muerte inevitable.  Diariamente el personal de mantenimiento les ofrece pienso comercial de baja calidad con un gran exceso en hidratos de carbono. Los visitantes también ofrecen otros hidratos como pan o snaks que dañan su salud. En ningún momento se les suministra la fruta y verdura que tanto necesitan para  balancear su dieta ni los micronutrientes que obtendrían por medio del filtrado del agua con su pico en zonas naturales. Esta alimentación provoca sobrepeso y graves problemas de salud incompatibles con la vida.

Por otro lado, el control veterinario es nulo y no existe un protocolo de actuación en caso de que un pato enferme. Simplemente se les deja morir en el reciento salvo que nosotros mismos, como fundación, nos demos cuenta de que algún pato necesite ayuda y solicitemos que le atiendan. Este proceso dura varios días hasta que el animal es atendido, ya que no se dispone de un veterinario y en muchas ocasiones el animal muere por llegar demasiado tarde. Hasta la fecha ha sido la protectora de animales El Arca de Noé quienes con buena voluntad y sin recibir compensación por los servicios prestados, ha estado atendiendo a estos animales a pesar de no ser especialistas en fauna salvaje ni ser su competencia, intentando al menos ayudar en lo que podían. Tampoco existen instalaciones para poder tratar a patos enfermos, teniendo que buscar desde ambos colectivos casas de acogida para su recuperación sin que el ayuntamiento se preocupe del estado ni el destino de dichos animales. Se evidencia la falta de atención que se pone a dichos animales cuando en varias ocasiones, han estado más de 5 días patos flotando en el agua tras morir sin que nadie recoja los cadáveres.

Estos estanques son un punto negro de abandono. Desde hace años, los ciudadanos abandonan allí patitos con pocas semanas de vida que rara vez consiguen sobrevivir unos meses. Al igual que los patitos nacidos de forma natural. Durante un año realizamos un censo para monitorear los abandonos y bajas que ocurrían. De los 14 patitos nacidos 11 murieron en sus primeras semanas de vida. Un total de 20 patos murieron por distintas causas, entre ellas por tener hígado graso y desnutrición, por parásitos, por una fractura en el ala y por ataques desconocidos en los que aparecían ensangrentados. Desde el ayuntamiento no se realiza ningún censo ni control de los animales que hay ni de su situación.

En el aspecto educativo, creemos que lo que los niños aprenden al visualizar esta escena no es otra que a normalizar que es correcto hacinar animales en pequeños recintos y tenerlos en condiciones deplorables. Mucho dista de lo que otras ciudades tienen. Grandes estanques naturalizados en los que la calidad de vida de los patos es mucho mejor y el contacto de la población con ellos es más positivo.

Valoramos la posibilidad de solicitar la creación de un gran estanque naturalizado para transladar a los patos, pero una vez analizadas las posibilidades que ofrece nuestra ciudad, concluimos que no hay posibilidad de mejorar dicho entorno a nivel significativo. Algo en lo que quedamos de acuerdo todos los asistentes en dicha reunión.

Tanto al alcalde como al concejal les ofrecimos una serie de ideas para transformar estos espacios, como la realización de una zona con plantas autóctonas con información sobre ellas a los visitantes. De esta forma se convertirían en espacios educativos con un bajo coste de mantenimiento y realización y las depuradoras y demás elementos pueden ser reutilizados en otras fuentes de la ciudad.

Desde la Fundación Alma Animal nos hemos encargado de buscar un lugar idóneo para que estos patos puedan pasar el resto de su vida, consiguiendo plazas en santuarios de animales con lagunas y ríos naturales donde vivirán una vida plena siendo alimentados y atendidos correctamente.

En el dossier presentado también incluimos escritos oficiales de distintas organizaciones de la ciudad mostrando su apoyo tras explicarles el proyecto que queríamos presentar. Estas organizaciones son la Asociación protectora de animales El Arca de Noé, la Asociación protectora de animales Dejando Huella Albacete y la Sociedad Albacetense de Ornitología además de los veterinarios colegiados que han preparado sus informes para esta causa.

Por todo esto, pedimos al Ayuntamiento de Albacete que empatice con estos animales y con la problemática de la que es responsable y acepte nuestra propuesta para poder así avanzar en una sociedad  más respetuoso con los animales.