El pasado 27 de Enero de 2020 el alcalde de la localidad albaceteña de Munera hacía publico un bando inusual en el que informaba a los vecinos de la localidad la manera de proceder para realizar las «tradicionales» matanzas domiciliarias de cerdos en el municipio. Esta tradición cada vez menos extendida y que normalmente cuenta con el total anonimato de las mismas, siendo un acto «familiar» que rara vez goza de testigos, excepto las realizadas públicamente dentro de algunas «fiestas».

En España mueren cada año en mataderos españoles más de 50 millones de cerdos, en estas cifras no se cuantifican los cerdos asesinados en dichas «matanzas familiares» y no gozan del mismo control por parte de las autoridades.

Desde la Fundación Alma Animal hemos puesto en conocimiento del SEPRONA dicha información para que al menos se vigile que dichas «matanzas» cumplen con la escasa normativa de bienestar animal legislada por la UE, el sacrificio de animales para consumo humano se hace respecto a la Ley 32/2007, que entró en vigor en España hace más de una década y cuyo origen es una directiva de la Unión Europea. Esta ley estipula que, tanto en las matanzas tradicionales como en los mataderos municipales, es necesario un «aturdimiento previo» mediante una descarga eléctrica, que se efectúa mediante una especie de taser. De no hacerse así, la multa puede ir desde 6.000 a 100.000 euros. Caso aparte sería el ensañamiento, en el que se pretende causar sufrimiento, que se juzgaría como delito y puede acarrear desde 2014 penas de hasta 18 meses de prisión.

A su vez, desde la Fundación Alma Animal hemos enviado un escrito al Ayuntamiento del municipio en el que dejamos claro que en ningún párrafo de su bando se hace alusión al cumplimiento de dicha ley de «sacrificio de animales» lo que podría acarrear parte de responsabilidad de cualquier infracción también al consistorio que «autoriza» dicha actividad.